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DAYS OF FUTURE PASSED (1967)
1)The Day Begins 2)Dawn: Dawn Is A Feeling 3)Morning: Another Morning 4)Lunch Break: Peak Hour 5)Evening: The Sun Set/ Twilight Time 6)Afternoon: Forever Afternoon (Tuesday?)/ Evening Time To Get Away 7)Night: Nights In White Satin
Seguramente la han oído en alguna ocasión en estaciones de rock clásico y hasta ha salido en películas (Sombras tenebrosas es uno de los ejemplos más recientes). Hablo por supuesto de la sensacional y pretenciosa Nights In White Satin. ¿Pretenciosa? Claro, querido lector. Verá, este es uno de los mejores ejemplos de cuando algo pretencioso es justificado. Esta canción, pomposa y grandilocuente hasta el punto de volverse chocante justifica su propio peso al ser arreglada de forma adecuada con una letra ambigua y un trabajo vocal impresionante de Justin Hayward, esto ensalzado por el arreglo orquestal de Peter Knight. Una de las mejores canciones de los sesenta, sí señor.
¡Pero no divaguemos! Days Of Future Passed es más que Nights In White Satin. Tras dejar la fórmula del R'n'B que no les estaba redituando mucho ante una feroz competencia (con grupos mucho mejores que vencer), dos cosas sucedieron al interior del grupo, que bien podría ser sólo una: la entrada de Hayward y Lodge resultó como una inyección de vitalidad en el apartado de composición, lo cual resultó en que tanto Pinder y Thomas también comenzaran a realizar contribuciones importantes. Así, ipso facto, los Moodies contaban con cuatro compositores competentes. Pero no todo resultaba tan brillante al hacerse notoria una de sus falencias más grandes que los críticos (es decir, aquellos que se han tomado la molestia de escuchar la mayoría de sus producciones más de una vez) han encontrado: todos escribían canciones muy similares. Tal vez sea una aseveración un tanto exagerada pero no desprovista de cierta verdad; las diferencias entre cada canción, a reservas de la voz, son mínimas y requiere tiempo de encontrar el sello distintivo de cada miembro. Hayward, como también ya muchos han notado, realiza las contribuciones más distintivas, gracias a que su voz es la más notable de la agrupación.
Otro punto en contra de la producción es la parte que le llevó a ser más notoria a su salida. Me refiero, claro, a la orquestación dirigida por Peter Knight. Mientras que no estorba en momento alguno, carece de cierta chispa que le lleve a ser realmente relevante y no un mero añadido; al fin y al cabo, en eso quedo, como algo curioso y hasta innovador, pero un tanto torpe ejecutado. Eso sí, la composición que da inicio al disco está muy bien ejecutada y sirve como una especie de obertura a la suite.
¿Suite? Sí, porque (aquí podrían sonar muy bien unas fanfarrias) DOFP es uno de los primeros discos conceptuales en la historia del rock.Sin entrar en debate sobre cuál en realidad sea la primera banda que ejecutó está idea, es cierto que hasta 1967 ninguna banda había logrado una combinación tan acertada entre concepto y melodía. El concepto, como la primera pista lo sugiere, es seguir el progreso (¿y dicen que no eran una banda progresiva?¡Ja!) de un día. Esto puede ser más profundo, tanto como se desee, pero parecería ser una analogía entre el paso de la mañana, tarde y noche con las etapas de la vida. Pero, como muchos dicen, el concepto sólo esta en el oyente.
Dejando atrás las divagaciones acerca del concepto y dejando aún más atrás la orquestación, las melodías son bastante buenas y, de paso, son muy adecuadas con el ánimo que intentan recrear. Después de la obertura (y de la pieza declamada de poesía proveída por Edge, otra constante en el primer periodo de lo Moodies), Pinder nos regala Dawn Is A Feeling una pieza aletargada pero con un toque majestuoso que muestra tal vez al segundo mejor vocalista de la agrupación; su tono siempre me ha parecido muy cálido. Después, Ray Thomas nos muestra una de sus primeras composiciones, en un tono juguetón y un tanto infantil (que no infantiloide) en la pegajosa Another Morning. John Lodge contribuye la pieza más roquera (es el mejor momento de decir que nunca fueron muy roqueros para comenzar; tal vez sea mejor considerarlos como una banda esencialmente de pop) en la beatlesca Peak Hour. Pinder continúa con The Sun Set, una pieza meditativa y con algunos toques hasta tribales.
Como dije antes, las mejores composiciones le pertenecen a Hayward con la mencionada Nights y con Tuesday Afternoon, una pieza pop con un coro muy pegajoso que no tardó en convertirse en una de sus piezas obligadas en cada concierto. El trabajo de Pinder en el mellotron y el de Thomas en la flauta terminan por redondear un verdadero clásico que, por alguna extraña razón, se unió con otra composición de Lodge titulada Evening Time To Get Away, similar a la anterior Peak Hour.
DOFP es tal vez el trabajo más innovador de la banda y un parteaguas un tanto olvidado en la historia del rock. Sólo piensen si Dark Side Of The Moon podría haber existido sin estos primeros esfuerzos conceptuales (otra influencia no comprobada sería el posterior To Our Children's Children's Children). Además, es el disco a poseer para conocer a los Moodies.

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