No hay mejor manera de comenzar esta era de reseñas en el blog que con una banda inglesa que logró crear una discografía sólida y por la cual muchos grupos "menores" matarían. Aún así, muchos críticos especializados ni siquiera los consideran como una parte importante en la historia del rocanrol, fama que muchos fanáticos de esta música han aceptado. Una verdadera lástima, porque a pesar de tal situación, es una banda que merece la pena llegar a conocer.
Los Moodies han sido, de manera un tanto errónea, clasificados dentro del rock progresivo. Tal vez sea la razón de ser tan vilipendiados, porque, sin ser meramente una banda progresiva, todo lo malo que se ha dicho acerca de este subgénero se les aplicó inmediatamente. Porque, honestamente, no hay muchas similitudes entre ellos y, digamos, Yes o Genesis, mucho menos con King Crimson. Days Of Future Passed, su álbum debut "espirítual" (más adelante podremos saber por qué) pretendía realizar una amalgama de música pop con arreglos orquestales y así, sin más, recayó sobre la banda la maldición de los "roqueros pretenciosos" que los persiguió durante toda su carrera, la misma que atosigó a las antes mencionadas bandas.
Muchos dejan de lado que en realidad su música tienen más en común con los Hollies y, en general, con los grupos de la invasión británica, esto gracia a los talentos innegables de los integrantes y que el único elemento que los acerca a la pomposidad de las bandas progresivas son las ocasionales introducciones de poesía declamada. Pensándolo bien, otra constante que los separa de los mundos imaginarios y fantásticos explotados por otras bandas, y que los acerca al campo del art-rock, es el elemento conceptual en sus álbumes. Mientras que sus siete discos más conocidos tienen un concepto más o menos claro, pero no por ello menos profundos.
Sin embargo, al acercarse los ochenta, la crisis llegó y, tras la salida de un miembro fundamental, el combo lindó en esa delgadísima línea que separa al pop profundo del pop banal y pedestre tan propio de la época; claro, pocos grupos nacidos en los sesenta pudieron lograr tal metamorfosis sin perder un gran tanto de dignidad.
Así que, sin más palabrería, definitivamente los Moodies son un grupo que vale la pena conocer y, mientras que la discografía completa no sea esencial dentro de una colección de rocanrol, los siete álbumes clásicos (desde Days Of Future Passed hasta Seventh Sojourn) bien pueden ser una buena adquisición.
Miembros:
La primera alineación, que casi nadie conoce: Denny Laine en la guitarra, Clint Warwick en el bajo, Graeme Edge en la batería y ocasionales partes de poesía, Ray Thomas en diversos instrumentos, sobresaliendo la flauta, Mike Pinder en el mellotron; después de fallar estrepitosamente en el intento de crear algún éxito relevante, Laine y Warwick abandonaron la nave, siendo remplazados por Justin Hayward en la guitarra y John Lodge en el bajo. Cabe señalar que todos los miembros contribuyen en las voces y esto deja claro que los Moody Blues tenían por objetivo emular a los Beatles. ¿Pruebas? Así como Led Zeppelin se moldeó a partir de los Who y Grand Funk a partir de Cream, los Moodies intentaron seguir los pasos de los Fab Four: Hayward representa la parte "suave" y melódica; Lodge, la parte "roquera"; Thomas, la parte "espiritual" y "cósmica"; y Edge, la parte "divertida"; sólo Pinder parecería no caber en tan descabellada teoría, pero la idea es más o menos clara. Además, en pleno 1967, ¿quién no quería alcanzar a los Beatles?
Discografía
1965 - Go Now - The Magnificent Moodies
1968 - In Search Of The Lost Chord
1968 - On The Threshold Of A Dream
1969 - To Our Chidren's Children's Children
1970 - A Question Of Balance
1971 - Every Good Boy Deserves Favour
1972 - Seventh Sojourn
1978 - Octave
1981 - Long Distance Voyager
1983 - The Present
1986 - The Other Side Of Life
1988 - Sur La Mer
1991 - Keys Of The Kingdom
1999 - Strange Times
2003 - December Snow

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